sábado, 20 de junio de 2015

5 Claves para Educar



No importa si educás en casa o en la escuela, tampoco si sos padre, docente o experto en tu área… Hay algunas cuestiones claves a tener en cuenta para favorecer el desarrollo del otro…


1 – EL OBETIVO ES LA PERSONA.
Lo principal en la enseñanza es el contenido que se quiere impartir. Lo principal en la educación es el sujeto que se desarrolla.
Cuando una persona se desarrolla (propósito de la educación), naturalmente aprende porque alguien desarrollado es curioso y está ávido de crecimiento.
Cuando tratamos señalar contenidos (propósito de la enseñanza) que no interesan, se obstaculiza el desarrollo.
La única manera que funcione la enseñanza es a través de la educación. Por eso el foco debe estar puesto en la persona y no en el contenido.
Por otro lado ¿qué haría una persona con mucha información y poco desarrollo?


2 – DESARROLLAR LA TOTALIDAD.
La persona es más que un pensamiento a desarrollar. Tenemos que tener en cuenta que tiene una vida emocional que le puede jugar a favor o en contra, que tiene un cuerpo, que tiene un entorno, experiencias, un propósito de vida. Aislar una zona (pensamiento) para desarrollar es limitar el desarrollo.


3 – DESPERTAR EL INTERÉS.
Se puede lograr el conocimiento y el desarrollo de muchas formas y así como  no todos tenemos la misma estrategia para enseñar, también varía la forma de aprender.
La clave –más allá de métodos y estrategias-, está en vincular los contenidos con los intereses. Despertar el interés primero y enseñar después,  para que el sujeto aprenda desde su curiosidad, y no desde un deber.  

4 – EDUCAR CON SENTIDO.  
Si se aprende un contenido mientras se desarrolla la persona, luego sabrá para que usar ese conocimiento. Una persona desarrollada, conoce su propósito y aplica naturalmente a él, las herramientas que adquirió, los conocimientos que construyó. Si se enseña excluyendo el desarrollo, la persona no encontrará sentido a su aprendizaje y sólo lo podrá usar lo que aprendió para lo que otros le digan.

5- ESTIMULAR EN LUGAR DE PREMIAR.
Si sólo premiamos los aciertos,  siempre van a temer cometer errores, y eso es demasiado limitante para un desarrollo sano. Sería más provechoso dejar de premiar aciertos y empezar a estimular el aprendizaje.
Cabe aclarar en este punto, que no hay mayor estímulo que el ejemplo, todos aprendemos,  y pocas cosas son más estimulantes que el respeto que le podemos tener a un maestro (o a los padres), cuando es coherente entre lo que dice y lo que hace. 



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