sábado, 18 de octubre de 2014

Pensamientos - parte 1



Detengámonos a observar la importancia de los pensamientos y de su influencia en nuestra vida cotidiana... 
Los físicos quánticos saben que la materia es alterada, afectada por la observación. ¿Qué quiere decir esto? Esto quiere decir que cuando un científico observa una partícula -un pedacito de materia, en un laboratorio-, este se comporta de un modo distinto del que se comporta si no se lo observa… Y qué es lo que sucede? Se manifiesta una de todas las posibilidades que existían simultáneamente en esa partícula. 
En la vida cotidiana, por alguna razón, sucede algo parecido: Si yo pongo mi atención en algún aspecto de mi vida suceden cosas, y si no, no sucede nada… Es muy fácil de notar en los demás, si alguien atiende su intelecto, se enfoca en él, va a tener mejores resultados que si no lo hace. Lo mismo ocurre con alguien que atiende su cuerpo o su vida interior y espiritual… Veamos, todos conocemos personas que prestan atención a su intelecto, desarrollan la memoria y la capacidad de análisis y, tal vez,  los conocimientos que tienen son muy interesantes. Otras, que ponen mayor atención en su cuerpo, gozan de salud, vitalidad o belleza… Pareciera que lo que sucede a pequeña escala -en el laboratorio-, de alguna manera también sucede a gran escala en la vida cotidiana…
Imaginemos ahora que la persona que presta atención a su intelecto lo hace de manera negativa. Piensa que no sabe, que no va a saber, que no le sale y que no puede… ¿Qué creen que va a manifestar? Se sienta con los libros y dice “no entiendo y no lo voy a entender nunca…”, se excusa diciendo que no tiene capacidad, que el conocimiento teórico no es su fuerte… Se está observando, de alguna manera –negativa por cierto-, está poniendo atención en forma de pensamiento… Y ese pensamiento expresa todo su poder creativo, porque la atención puesta a través del pensamiento y la creencia de que algo es así, manifiestan esa realidad.
La persona que  pone su atención sobre sí misma negativamente, creyendo que no puede aprender; no va a aprender, ni va a desarrollar sus capacidades hasta que no cambie su forma de pensar sobre sí misma. Por eso es importante la cualidad del pensamiento en la vida cotidiana, y decisiva en el área educativa. No menos importante es en el área de la salud y de los negocios...
Si pensamos positívamente, vamos a tener resultados mejores que si pensamos negatívamente de nosotros mismos.
Esto es muy sencillo. Y aunque no alcanza con el pensamiento positivo -hay que hacer, trabajar para desarrollar lo que queremos (sea una capacidad o una meta)-, la cualidad del pensamiento nos influye.

La pregunta inevitable, que surge ahora que nos planteamos esto es ¿Qué pienso de mí mismo? …de qué pensamientos me rodeo?
Alicia Gianfelici

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