viernes, 1 de agosto de 2014

Autoeducación.



Con la intención de poder entender lo que decimos cuando decimos, es que escribo estas líneas. De aquí, que la primer pregunta que surja sea ¿qué entendemos por autoeducación? …¿Es que al usar el concepto rechazo a la institución educativa? ¿Es que niego al educador? Acaso, ¿es que propongo que el sujeto aprenda solo? ¿Es que pretendo eludir la enseñanza?
…No estoy planteando ni en estos textos, ni en ningún otro que haya escrito hasta el momento eliminar a las instituciones educativas –ni a las instituciones de enseñanza, aunque crea que el unschooling es una maravillosa propuesta que favorece el desarrollo -, tampoco uso el concepto con la intención de menospreciar la función del educador. Lo utilizo intentando repensar el sistema, teniendo en cuenta la individualidad del sujeto.

Para ayudarnos a comprender podemos observar que autoeducación es una palabra formada por: Educar (del latín educere): “sacar fuera”, “desarrollar”, y auto (elemento compositivo, prefijo de origen griego): “de o por sí mismo”.
De más está decir que educar no es enseñar… “desarrollar, sacar fuera” y “señalar, indicar”, son cosas distintas. No uso autoenseñanza, o mejor autoaprendizaje, porque mientras educación “habla” del desarrollo del educando, aprendizaje, considera la idea de incorporar algún conocimiento externo al sujeto.

En lo que a mí respecta, autoeducación puede entenderse como la posibilidad del sujeto de desarrollarse y quien -con cierta guía-, podrá actualizarse en relación a un aprendizaje, construyendo un nuevo conocimiento por sí mismo.
Creo que queda claro, que en autoeducación la atención está puesta sobre el sujeto-educando, y no sobre el contenido de aprendizaje o la información que se quiera enseñar-señalar; pero no niego al educador, ni la relación que podrá establecer este con el aprendizaje.

Autoeducación se opone en líneas generales a la masificación de la enseñanza, a los sistemas que tienen como propósito solapar lo que el sujeto Es, con información y datos –propósitos cuestionables y cuestionados aquí-, pues no hay que ser muy brillante para darse cuenta que el sistema que propone que la información que es impartida al educando deberá ser entendida, procesada y utilizada de igual manera por todos, pretende un sujeto domesticado, sometido, que no desarrolle lo que lo hace único e irrepetible, ni desarrolle sus mecanismos de respuestas creativas y particulares frente a la vida, y que pierda toda confianza en sí mismo. Es decir, que sólo funcione “en función” de alguien que le diga lo que tiene que hacer. Que sea fácil de conducir…

Para cerrar el concepto, y acabar por entendernos, la autoeducación –tal como la concibo-, propone generar espacios de autoconocimiento es decir, de conocimiento de lo que cada uno Es y actualizarlo en el marco de la enseñanza. Propone estimular los mecanismos de autodesarrollo en el sujeto-educando y vincular a este con el aprendizaje. En otras palabras la propuesta que encierro en autoeducación es autoconocimiento y desarrollo (educación), porqué no, vinculado a la enseñanza.



Alicia Gianfelici




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